Los grupos de Whatsapp del colegio, o mejor dicho su mal uso, siguen creando problemas educativos en el entorno escolar. El último ejemplo nos demuestra hasta que punto puede ser contraproducente para el desarrollo educativo del alumno. Un ejemplo real de una madre que se negó a preguntar los deberes de su hija por el grupo de la clase de la niña. Una madre que se niega a sobreproteger a su hija y que pone de relieve los problemas derivados de esta nueva herramienta tecnológica de mensajería instantánea que en este caso, atenta contra el desarrollo de la autonomía y la conducta responsable de los más jóvenes.

Un post en principio de rutina en el blog personal de una madre con su hija en edad escolar ha derivado en una noticia de actualidad que ha sido evocada incluso en la conocida cadena británica BBC, que debe servir para que los padres reflexionen sobre la finalidad de los grupos de Whatsapp del colegio. Hecho sobre el que ya hemos ahondado en otro post en este blog.

EL CRITERIO EN EL USO. La madre que se negó a ser la agenda de su hija por el grupo de wathsapp del colegio.

EL CRITERIO EN EL USO. Noelia López-Cheda, la madre que se negó a ser la agenda de su hija por el grupo de Wathsapp del colegio.

Noelia López-Cheda, ingeniera industrial de formación pero coach de profesión y apasionada por la educación, se rebeló una tarde ante las exigencias de su hija de 10 años de que mandara un ‘guasap’ a las madres de su clase para preguntar qué deberes tenía que hacer. Se le habían olvidado en clase. “Enma, cariño, no es mi responsabilidad que se te hayan olvidado los deberes. Es tuya; por lo tanto, mañana le dices a la profesora que se te olvidaron y que la próxima no se te olvidará”, le contestó. Enma protestó porque la profesora la iba a reñir y a poner mala nota, pero su madre creyó que ésta era la mejor forma de educar: no sobreprotegiendo a su hija y dejando que se equivocase para aprender de este error.

Todo se hubiera quedado ahí si López-Cheda no hubiera escrito esta anécdota en su blog personal. ‘Me niego a ser la agenda de mi hija’, tituló su post. Y al día siguiente, tenía más de 100.000 visitas, convirtiéndose en viral y superando en pocos días el millón de seguidores. “Me niego a ser la agenda de mi hija por el grupo del Whatsapp de madres, me niego a resolver en casa los problemas de los deberes, me niego a regresar al colegio y me niego a ser tan sobreprotectora que asuma la responsabilidad de ellos”, son algunas de las frases que han causado furor entre madres y educadores. Noelia se declara “asombrada” por la repercusión que ha tenido su artículo. Desde entonces, ha recibido diferentes solicitudes de colaboración y de trabajo y varias llamadas para entrevistarla.

“Estamos haciendo niños cómodos”, afirma con rotundidad esta experta en formación. “Es bueno que cometan errores, que prueben, que les salgan las cosas bien o mal, que se aburran…”, continúa. López-Cheda apuesta por fomentar en los más pequeños la capacidad de asombro y la curiosidad y trabajar con ellos su inteligencia emocional, lo cual implica autoestima, autocontrol, iniciativa, autoconfianza, empatía y relaciones sociales. Considera que “otra educación es posible” y propone como modelos la pedagogía Waldorf, Montessori, el sistema finlandés y las inteligencias múltiples de Gardner. Explica Noelia que uno de los errores que más cometen los padres es “no dejar a sus hijos ser lo que son”. A todos los niveles. Especifica que esto no implica no corregir, sino que implica respetar su propia naturaleza. “Intentamos que ellos lleven la vida que no hemos llevado nosotros y nos olvidamos de que son personas diferentes a nosotros, con diferentes motivaciones y diferentes deseos”, reivindica.

Encantada con la proliferación de libros sobre educación e incluso la creación de escuelas de padres, defiende no obstante que “aprendes a ser padre siéndolo”, por lo que invita a todos los progenitores a no agobiarse, puesto que “tenemos un instinto natural que nos ayuda a serlo y debemos dejarnos guiar por él. Todo resulta más fácil cuando lo hacemos así, cuando confiamos en nosotros como padres”. Y no, no piensen los lectores que esta bloguera se opone a los grupos de WhatsApp del colegio… aunque sí manifiesta que se deberían establecer las reglas ante el “otro uso” que se está haciendo de ellos: el de comentar todo tipo de cosas, sean importantes o no.

 FUENTE DiarioVasco, BBC IMAGEN DiarioVasco, ElPais