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Aprendizaje por Exploración. Además de las Inteligencias Múltiples, el Método Convivo también se nutre de otras tendencias educativas innovadoras como es el caso del Aprendizaje por Exploración. Esta idea educativa mantiene que los niños pueden aprender por sí mismos si se encuentran en un ambiente y con unos maestros que estimulen su curiosidad y les den libertad para investigar. Les detallamos los postulados de esta corriente educativa que han servido como inspiración para el Método Convivo.

Aprendizaje por Exploración. Además de las Inteligencias Múltiples, el Método Convivo también se nutre de otras tendencias educativas innovadoras como es el caso del Aprendizaje por Exploración. Esta idea educativa mantiene que los niños pueden aprender por sí mismos si se encuentran en un ambiente y con unos maestros que estimulen su curiosidad y les den libertad para investigar. Les detallamos los postulados de esta corriente educativa que han servido como inspiración para el Método Convivo.

ConViVo es la nueva línea educativa de Aula de Ocio. Una apuesta por las Inteligencias Múltiples y otras innovaciones educativas del mismo corte, a partir de las cuales se desarrolla un método aplicable a todas las acciones de su programa de actividades. En las actividades que se encuadran en la línea educativa Convivo, se trabajan las habilidades mediante experiencias vivenciales con el grupo, lo que supone una actualización de las últimas tendencias en innovación educativa.

Convivo Método Educativo “ConViVo”, línea educativa de Aula de Ocio, apuesta por las Inteligencias Múltiples, desarrollando un método para su Programa de Actividades en el que se trabajan las habilidades individuales mediante experiencias y trabajos grupales...

Aprendizaje por Exploración. Profesores no invasivos

Una de las premisas más importante de esta corriente educativa es el poco intervencionismo directo de los profesores sobre el aula y sus alumnos. Solo es necesario un ambiente estimulante y un reto para que el proceso de aprendizaje se ponga en marcha. La intervención del adulto debe ser mínima, los niños aprenderán lo que les interese aprender: si se tiene interés, se tiene educación.

Aprendizaje por Exploración. Además de las Inteligencias Múltiples, el Método Convivo también se nutre de otras tendencias educativas innovadoras como es el caso del Aprendizaje por Exploración. Esta idea educativa mantiene que los niños pueden aprender por sí mismos si se encuentran en un ambiente y con unos maestros que estimulen su curiosidad y les den libertad para investigar. Les detallamos los postulados de esta corriente educativa que han servido como inspiración para el Método Convivo.

En este sentido está comprobado y corroborado que el aprendizaje por exploración permite a los niños construir sus propios conocimientos de forma autónoma, incluso sin formación previa.

Aprendizaje por Exploración. Trabajo en grupo

Otro de los postulados básicos de esta idea educativa. Los niños que trabajan juntos comparten conocimientos, colaboran para descubrir aquello que les interesa, discuten, argumentan y se ayudan unos a otros para avanzar en el proceso de aprendizaje, lo que tiene como consecuencia una asimilación más eficaz de los contenidos.

Aprendizaje por Exploración. Las TIC, papel relevante

Las TIC (Tecnología de la Información y la Comunicación) son fundamentales. Su implantación aporta mucho al proceso de aprendizaje y enseñanza. Con especial incidencia en las escuelas de zonas más desfavorecidas y remotas, las TIC no son sustitutas de los profesores, son herramientas útiles, tanto para ellos como para los alumnos. La nueva pedagogía debe ser digital y estar conectada.

Las propias características de los aparatos y ambientes tecnológicos exigen que cada uno aprenda muchas cosas por sí mismo mediante la curiosidad y la exploración de la utilidad de nuevos dispositivos o aplicaciones. Aprender de manera independiente y por cuenta propia se ha convertido hoy en un componente fundamental de la experiencia de aprendizaje. Cada vez va haciéndose más hueco en el aprendizaje reglado, aunque su aplicación efectiva no es fácil.

Aprendizaje por Exploración. Motivación: Las Grandes Preguntas

Hay un factor con gran influencia en esta corriente educativa, que es la motivación inicial mediante aquellas grandes preguntas con respuestas complejas.

Se convierte en la ignición del proceso de descubrimiento, es lo que despierta la imaginación y la curiosidad de los niños. Lo más complicado de la educación auto-organizada es encontrar esas grandes preguntas, difíciles, interesantes y relevantes, abiertas, que implican diversos temas y permiten varios enfoques e, incluso, imposibles de responder.

Aprendizaje por Exploración. El error es parte del proceso

Una premisa fundamental para que este tipo de educación prospere, se consideran los fallos o errores como parte natural del proceso.

Lo importante no es tanto encontrar la respuesta correcta a las grandes preguntas como el proceso de conversación y búsqueda, el razonamiento, la colaboración, las equivocaciones y el aprendizaje que se deriva de ellas… Es decir, lo esencial es aprender los métodos y las destrezas necesarias para encontrar las respuestas.

Este tipo de aprendizaje ya tenía precursores que a mediados del siglo pasado comenzaron a especular con este tipo de aprendizaje y sentaron las bases para los posteriores. Entre ellos podemos destacar a autores como Piaget o Brunner:

El suizo Jean Piaget (1896-1980), un psicólogo con profunda inquietud ante el estudio de la infancia y su desarrollo, ya planteó en su teoría del aprendizaje que los niños se desarrollan intelectualmente mediante su actividad física y mental, gracias a las interacciones con el medio ambiente. Quiso demostrar que el aprendizaje no se adquiere por la acumulación pasiva de conocimiento, sino por mecanismos internos de asimilación y acomodación. Los niños son capaces de crear su propio conocimiento mediante las acciones o situaciones que se le presenten.

Otro psicólogo muy interesado en el proceso de aprendizaje fue Jerome Bruner (1915-2016). El aprendizaje por descubrimiento fue una de las principales implicaciones de su pedagogía, que se basó en: La predisposición de los niños hacia el aprendizaje, El modo de estructurar un conjunto de conocimientos para que sea interiorizado lo mejor posible por el estudiante, Las secuencias más efectivas para presentar un material, y La naturaleza de los premios y castigos.

Para el psicólogo norteamericano, el aprendizaje es un proceso activo, de asociación y construcción. Por eso, el instructor debe motivar a los estudiantes a que ellos mismos descubran relaciones entre conceptos y construyan proposiciones. Debe encargarse de que la información con la que el estudiante interacciona esté en un formato apropiado para su estructura cognitiva.

Si tiene alguna duda sobre cómo implantamos desde Aula de Ocio estas innovaciones educativas en nuestros programas adscritos al Método Convivo, solo tiene que ponerse en contacto con nosotros y le resolveremos cualquier duda que tenga acerca de estos u otros asuntos.

Aprendizaje por Exploración. F: Unesco, Wikipedia, EnergiaCreadora, AulaPlaneta I: MyKinder, EarlyChildhood

Neuroeducación. La idea de que el cerebro necesita emocionarse para aprender es una constante desde años en cualquier idea que haya sido catalogada como innovación educativa, y esta es una de las máximas de la Neuroeducación, que es la disciplina que estudia cómo aprende nuestro cerebro. El máximo referente de esta disciplina en España, Francisco Mora, defiende la cautela a la hora de poner en práctica esta idea, que sugiere muchos cambios en las metodologías tradicionales, como la reducciones de los tiempos de clase, que asegura, deben ser de menos de 50 minutos.

Neuroeducación. La idea de que el cerebro necesita emocionarse para aprender es una constante desde años en cualquier idea que haya sido catalogada como innovación educativa, y esta es una de las máximas de la Neuroeducación, que es la disciplina que estudia cómo aprende nuestro cerebro. El máximo referente de esta disciplina en España, Francisco Mora, defiende la cautela a la hora de poner en práctica esta idea, que sugiere muchos cambios en las metodologías tradicionales, como la reducciones de los tiempos de clase, que asegura, deben ser de menos de 50 minutos.

Como contextualización del asunto de la Innovación Educativa, no pasen por alto este magnífico vídeo, un repaso sucinto a la historia de la educación y a las nuevas necesidades educativas surgidas al calor de la evolución de nuestra sociedad:


Entiende la Neuroeducación, que con tiempos más prolongados en las sesiones educativas, el cerebro no mantiene la misma capacidad de concentración y que por lo tanto su actividad baja considerablemente a partir de esa cifra. Y se basan en un estudio en concreto, en 2010 en el Massachusetts Institute of Techonolgy (MIT). Le pusieron durante una semana a un joven un sensor electrodérmico en la muñeca que servía para medir la actividad eléctrica del cerebro. Se descubrió que la atención del estudiante en una clase magistral era la misma que cuando veía la televisión, prácticamente nula. Los científicos pudieron probar así que el modelo pedagógico basado en un alumno como receptor pasivo no funciona.

Francisco Mora con su libro ‘Neuroeducación’ se afianzó como una de las voces autorizadas de este asunto, y desde aquí reproducimos una entrevista publicada en El País por su gran interés científico y divulgativo.

Pregunta: ¿Por qué es importante tener en cuenta los hallazgos de la neuroeducación para transformar la forma de aprender?

Respuesta: A nivel internacional hay mucho hambre por anclar en sólido lo que hasta ahora solo han sido opiniones, y ese interés se da especialmente en los profesores. Lo que hace la neuroeducación es trasladar la información de cómo funciona el cerebro a la mejora de los procesos de aprendizaje. Por ejemplo, conocer qué estimulos despiertan la atención, que después da paso a la emoción, ya que sin estos dos factores no se produce el aprendizaje. El cerebro humano no ha cambiado en los últimos 15.000 años; podríamos tener a un niño del paleolítico inferior en un colegio y el maestro no darse cuenta. La educación tampoco ha cambiado en los últimos 200 años y ya disponemos de algunas evidencias que hacen urgente esa transformación. Hay que rediseñar la forma de enseñar.

P: ¿Cuáles son las certezas que ya se pueden aplicar?

R: Una de ellas es la edad a la que se debe aprender a leer. Hoy sabemos que los circuitos neuronales que codifican para transformar de grafema a fonema, lo que lees a lo que dices, no terminan de conformar las conexiones sinápticas hasta los seis años. Si los circuitos que te van a permitir aprender a leer no están conformados, se podrá enseñar con látigo, con sacrificio, con sufrimiento, pero no de forma natural. Si se empieza a los seis, en poquísimo tiempo se aprenderá, mientras que si se hace a los cuatro, igual se consigue pero con un enorme sufrimiento. Todo lo que es doloroso tiendes a escupirlo, no lo quieres, mientras que lo que es placentero tratas de repetirlo.

P: ¿Cuál es el principal cambio que debe afrontar el sistema educativo actual?

R: Hoy comenzamos a saber que nadie puede aprender nada si no le motiva. Es necesario despertar la curiosidad, que es el mecanismo cerebral capaz de detectar lo diferente en la monotonía diaria. Se presta atención a aquello que sobresale. Estudios recientes muestran que la adquisición de conocimientos comparte sustratos neuronales con la búsqueda de agua, alimentos o sexo. Lo placentero. Por eso hay que encender una emoción en el alumno, que es la base más importante sobre la que se sustentan los procesos de aprendizaje y memoria. Las emociones sirven para almacenar y recordar de una forma más efectiva.

P: ¿Qué estrategias puede utilizar el docente para despertar esa curiosidad?

R: Tiene que comenzar la clase con algún elemento provocador, una frase o una imagen que resulten chocantes. Romper el esquema y salir de la monotonía. Sabemos que para que un alumno preste atención en clase, no basta con exigirle que lo haga. La atención hay que evocarla con mecanismos que la psicología y la neurociencia empiezan a desentrañar. Métodos asociados a la recompensa, y no al castigo. Desde que somos mamíferos, hace más de 200 millones de años, la emoción es lo que nos mueve. Los elementos desconocidos, que nos extrañan, son los que abren la ventana de la atención, imprescindible para aprender.

P: Usted ha advertido en varias ocasiones de la necesidad de ser cautos ante las evidencias de la neuroeducación. ¿En qué punto se encuentra?

R: La neuroeducación no es como el método Montessori, no existe un decálogo que se pueda aplicar. No es todavía una disciplina académica con un cuerpo reglado de conocimientos. Necesitamos tiempo para seguir investigando porque lo que conocemos hoy en profundidad sobre el cerebro no es aplicable enteramente al día a día en el aula. Muchos científicos dicen que es muy pronto para llevar la neurociencia a las escuelas, primero porque los profesores no entienden de lo que les estás hablando y segundo porque no existe la suficiente literatura científica como para afirmar a qué edades es mejor aprender qué contenidos y cómo. Hay flashes de luz.

Neuroeducación. La idea de que el cerebro necesita emocionarse para aprender es una constante desde años en cualquier idea que haya sido catalogada como innovación educativa, y esta es una de las máximas de la Neuroeducación, que es la disciplina que estudia cómo aprende nuestro cerebro. El máximo referente de esta disciplina en España, Francisco Mora, defiende la cautela a la hora de poner en práctica esta idea, que sugiere muchos cambios en las metodologías tradicionales, como la reducciones de los tiempos de clase, que asegura, deben ser de menos de 50 minutos.

Neuroeducación. VOZ AUTORIZADA. Francisco Mora, doctor en Medicina y Neurociencia, en su despacho de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid.

P: ¿Podría contar alguno de los más recientes?

R: Nos estamos dando cuenta, por ejemplo, de que la atención no puede mantenerse durante 50 minutos, por eso hay que romper con el formato actual de las clases. Más vale asistir a 50 clases de 10 minutos que a 10 clases de 50 minutos. En la práctica, puesto que esos formatos no se van a modificar de forma inminente, los profesores deben romper cada 15 minutos con un elemento disruptor: una anécdota sobre un investigador, una pregunta, un vídeo que plantee un tema distinto… Hace unas semanas la Universidad de Harvard me encargó diseñar un MOOC (curso online masivo y abierto) sobre Neurociencia. Tengo que concentrarlo todo en 10 minutos para que los alumnos absorban el 100% del contenido. Por ahí van a ir los tiros en el futuro.

P: En su libro Neuroeducación alerta sobre el peligro de los llamados neuromitos. ¿Cuáles son los más extendidos?

R: Existe mucha confusión y errores de interpretación de los hechos científicos, lo que llamamos neuromitos. Uno de los más extendidos es el de que solo se utiliza el 10% de las capacidades del cerebro. Todavía se venden programas informáticos basados en él y la gente confía en poder aumentar sus capacidades y su inteligencia por encima de sus propias limitaciones. Nada puede sustituir al lento y duro proceso del trabajo y la disciplina cuando se trata de aumentar las capacidades intelectuales. Además, el cerebro utiliza todos sus recursos cada vez que se enfrenta a la resolución de problemas, a procesos de aprendizaje o de memoria. Otro de los neuromitos es el que habla del cerebro derecho e izquierdo y de que habría que clasificar a los niños en función de cuál tienen más desarrollado. Al analizar las funciones de ambos hemisferios en el laboratorio, se ha visto que el hemisferio derecho es el creador y el izquierdo el analítico -el del lenguaje o las matemáticas-. Se ha extrapolado la idea de que hay niños con predominancia de cerebros derechos o izquierdos y se ha creado la idea equivocada, el mito, de que hay dos cerebros que trabajan de forma independiente, y que si no se hace esa separación a la hora de enseñar a los niños, se les perjudica. No existe dicha dicotomía, la transferencia de información entre ambos hemisferios es constante. Si se presentan talentos más cercanos a las matemáticas o al dibujo, no se refiere a los hemisferios, sino a la producción conjunta de ambos.

P: ¿Está influyendo la neuroeducación en otros aspectos de la enseñanza?

R: Hay un movimiento muy interesante que es el de la neuroarquitectura, que pretende crear colegios con formas innovadoras que generen bienestar mientras se aprende. La Academia de Neurociencias para el Estudio de la Arquitectura en Estados Unidos, ha reunido a arquitectos y neurocientíficos para concebir nuevos modos de construir. Nuevos edificios en los que, aún siendo importante su diseño arquitectónico, se contemple la luz, la temperatura o el ruido, que tanto influyen en el rendimiento mental.

Neuroeducación. F: ElPaís, ElPaís, EscuelaConCerebro, Wikipedia, PsicologíayMente V: Youtube I: ElPaís, PsicologíayMente

 

Las apuestas por las técnicas de Inteligencia Emocional en el aula comienzan a llegar a los colegios, promovidas por las AMPAS y por el mismo profesorado del centro. Estas técnicas, popularizadas por Daniel Goleman a través de su famoso best-seller mundial con el mismo nombre. Estas técnicas apuntan a la capacidad de sentir y el control sobre ella de manera que se pueda modificar con objeto de lograr mejores resultados académicos.

Las emociones constituyen el aspecto de mayor relevancia para facilitar los aprendizajes en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Son un aspecto esencial en todo aprendizaje y cuando no se tienen en consideración, se está dejando pasar una buena oportunidad para educar de una forma globalizada e integral.

INTELIGENCIAS MÚLTIPLES. Una infografía de dónde encajaría la inteligencia emocional en la teoría de la inteligencias múltiples de Gardner.

INTELIGENCIAS MÚLTIPLES. Una infografía de dónde encajaría la inteligencia emocional en la teoría de la inteligencias múltiples de Gardner.

Muchos centros educativos recogen dentro de sus finalidades la importancia del desarrollo de la dimensión emocional del alumnado, o hacen referencia a su educación integral. Pero el reto consiste en la aplicación práctica de la Inteligencia Emocional en el aula. Hay que estar preparados para desarrollar actividades y una cultura que promueva el crecimiento emocional de los alumnos, de los docentes y en general, de toda la comunidad educativa. El profesorado también debe comprometerse a desarrollar su propia inteligencia emocional.

A continuación reproducimos el texto de un interesante artículo en Diario de Sevilla que recoge las primeras experiencias prácticas con la inteligencia emocional en algunos colegios de la provincia de Sevilla.

El CEIP Félix Rodríguez de la Fuente es uno de los 20 centros educativos del Bajo Guadalquivir que practican técnicas de inteligencia emocional. Pero, para ello, los profesores requieren una preparación previa. Según la directora del Centro de Enseñanza al Profesorado (CEP) de Lebrija, al que pertenece esta veintena de colegios, desde 2001 ya existen experiencias de este tipo. Sin embargo, hasta la aprobación del III Plan Andaluz de Formación Permanente del Profesorado, en julio de 2014, ninguna normativa recogía en Andalucía plenamente los programas de inteligencia emocional. Rosario Sánchez-Toscano, directora del CEP Lebrija, apunta que desde 2001 a 2009 se otorgaron 184 certificados, mientras que desde 2011 hasta la fecha, 1.357 profesores han obtenido el certificado.

La Delegación Territorial de Educación, Cultura y Deporte de Sevilla anota que, durante elcurso 2014-2015, se impartirán en la provincia un total de 32 cursos de inteligencia emocional dirigidos a docentes.

El CEP Lebrija colabora con la empresa sevillana 4MAR en la formación del profesorado. Su fundador, Alberto Ortega, se inició en la inteligencia emocional hace más de cinco años con un claro propósito personal y social, convirtiéndose en coaching personal. Fue su antigua profesión como docente de Secundaria la que le hizo plantearse las posibilidades que la inteligencia emocional podría tener en la escuela. Tal como explica su hermano, Jesús Ortega, 4MAR forma a profesores de todo el país. En Sevilla, desde hace tres años trabajan con loscentros del Bajo del Guadalquivir, y, más recientemente, con los de Castilleja de la Cuesta y Valencina de la Concepción.

NUEVAS TÉCNICAS. Estas primeras experiencias tratarán de evaluar el éxito de la aplicación de las técnicas de la inteligencia emocional en el proceso educativo.

NUEVAS TÉCNICAS. Estas primeras experiencias tratarán de evaluar el éxito de la aplicación de las técnicas de la inteligencia emocional en el proceso educativo.

El nuevo programa se basa en reforzar la autoestima del alumno, en romper barreras y en enseñar al menor en creer en sus capacidades y habilidades. “Si queremos resultados diferentes, hay que hacer cosas diferentes. Ya ha quedado demostrado que castigar al alumno no sirve de nada”, apunta Rosario Sánchez-Toscano. “Existe una falta de valores, valores que antes se aprendían en casa y ya no”, completa el director del CEIP Félix Rodríguez de la Fuente. “Los profesores no somos culpables, pero podemos hacer algo diferente para cambiarlo”. Y, para ello, también involucran a los padres haciéndoles partícipes del programa a través de talleres y tutorías pedagógicas para que lo apliquen también en casa.

“El alumno reflexiona y se pregunta a sí mismo por qué va al colegio, cuál es su sueño”, explica Manuel Deco, director desde hace seis años del CEIP Félix Rodríguez de la Fuente, en Los Palacios y Villafranca. “El niño no ve el colegio como una obligación, sino como el medio, un apoyo, para conseguir su sueño”. Para ello, los alumnos de este centro dibujan “su visión”, sus retos, en una cartulina que luego colocan en su lugar de estudio “para que estén en contacto con esta imagen”.

Manuel Deco asegura que tiene datos objetivos que demuestran la eficacia del sistema: “El cambio de actitud es muy rápido. Las mejoras en las clasificaciones se aprecian, incluso, de un trimestre a otro”. El colegio palaciego aplica este sistema entre los alumnos de 3 a 12 años. En el caso de 5º y 6º de Primaria, aprovechan la asignatura de Educación para la Ciudadanía, que aún mantienen (entre 45 y 90 minutos a la semana). En el resto de cursos se aplica en el día a día.

“Trabajamos con la importancia de adquirir compromisos y cumplir con tu palabra”, explica Deco. Así, si un alumno no realiza los deberes, la clase se reúne en asamblea y analiza la situación, los motivos de por qué no ha cumplido con su compromiso, disculpándose éste ante sus compañeros. Deco habla de precios y recompensas. Si el comportamiento no es el adecuado, el alumno tiene que pagar un precio, por ejemplo, el profesor puede reñirle. “Existen normas pero éstas no las impone una autoridad, sino que son fruto del consenso de todos los alumnos, un compromiso que todos asumen. El profesor es un mediador”, explica Jesús Ortega, de 4MAR.

En otras ocasiones, si el alumno le dice a su maestro que no sabe hacer algo (“respuesta víctima”), éste le entrega una tarjeta roja. Pero si afirma que lo va a intentar, recibe una tarjeta verde.

Al principio los recelos entre el profesorado eran patentes, como indica Manuel Moreno, recién jubilado. “Los últimos cuatro años han sido los más satisfactorios de toda mi vida profesional”, asegura. El maestro reconoce que sus alumnos han ganado en habilidades comunicativas y sociales, así como académicas. Moreno reconoce que la inteligencia emocional no sólo le ha servido en su vida profesional, sino también en la personal: “Tengo un hijo hiperactivo y ahora, después de 26 años, he aprendido a tratarlo”. Porque, como dice el profesor, “cuando un niño tiene un problema en clase, se tiende a considerarlo un caso perdido”. Pero ésta sólo es la punta del iceberg, hay que sumergirse para ver su tamaño real.

FUENTE RevistaDigital, DiarioDeSevilla, Psicodiagnosis, Wikipedia IMÁGENES Pedagoteca, Psicodiagnosis